Convivencia con mayuscula

Hoy día 8 de octubre, celebraremos el día de la Convivencia, si con “C” mayúscula, porque cientos de bloggers nos hemos unido para escribir sobre este concepto y lo que representa esta palabra para cada uno de nosotros.

La convivencia solo es posible bajo el paraguas de la educación, el respeto hacia uno mismo y el respeto a los demás ( así lo deje plasmado en este post  a la vuelta de mis vacaciones de verano, tras observar comportamientos que diferían de mi concepto sobre la convivencia).

Nuestras primeras amistades, profesores, las primeras parejas, los jefes, compañeros, vecinos, mas tarde nuestros hijos… toda nuestra vida la transitaremos rodeados de seres humanos y para vivir en armonía, es necesario el respeto. Si este no existe, la convivencia se hace del todo imposible .

Convivir en muchas ocasiones no es tarea fácil, cada uno tenemos nuestras virtudes y defectos y muchas veces tolerar a los demás nos cuesta un esfuerzo sobre humano, pero somos animales sociales y hemos de habituarnos a no traspasar esa frontera, donde lo que “nos gustaría hacer o decir” no es lo que “se debería”

Desgraciadamente en los utimos años quizás las normas de convivencia se han descuidado  en la educación de algunos adultos y niños .

No puedo entender como la lista de malos tratos y la violencia de genero se incrementa cada año, como  algunos padres son pateados por sus hijos de dos y tres años en medio de la calle, ver adolescentes que no respetan a los ancianos, autobuses repletos de personas sentadas cuando una mujer embarazada sigue de pie… algo esta fallando en nuestra sociedad.


El hecho de pedir las cosas por favor, de dar las gracias, de sujetar una puerta cuando otra persona va a pasar… parecen conceptos antiguos propios de tiempos caducos… pero no nos equivoquemos

Hoy puedo dar gracias a Dios por haber recibido el testigo familiar, que ya he pasado a mis hijos y confio que ellos también lo harán a los suyos. Esto es una cadena que nadie debería romper.

Por todo esto, una de las cosas que mas me sorprendió, cuando empece  en el mundo del Social Media,  fue el concepto que se esta trasmitiendo de educación (cierto es que algunos se lo saltan a la torera, pero gracias a Dios son los menos).

Quizas sin darnos cuenta, estamos  colaborando desde los nuevos medios sociales para que no se pierda este maravilloso concepto y esta iniciativa que me ha sugerido Club Bloggers ( promovida por Ángel Cabrera (@artecar24) y Senovilla (@senovilla_jfs) es buena  prueba de ello.

Respetar a los demás

Este verano he tenido la suerte de poder disfrutar de un largo periodo de vacaciones, en el que ademas de descansar he podido reflexionar sobre algunos temas que poco a poco iré dejando en una serie de post relacionados con algunos aspectos de las mismas. Aqui os dejo el primero: 

Cuando regresamos de vacaciones, entre los hermanos tenemos la sana costumbre de llamarnos o mandarnos un mail con copia a todos, para saber que hemos llegado bien.

Esta vez, la bienvenida ha sido mas larga de lo habitual por parte de todos, pues el mayor de mis hermanos no solo nos  hablaba del fin del verano, sino que nos hacía una reflexión sobre algunas vivencias estivales y como está cambiando la sociedad española en cuanto a educación, usos y costumbres y lamentablemente, da igual haber pasado el verano en el norte, centro, sur, este u oeste del país , todos por un motivo u otro hemos presenciado escenas dantescas que se repiten para nuestra desgracia cada día con mayor asiduidad.

¿Quién no ha bajado a la playa y se ha encontrado a  niños incivilizados tirándose bolas de arena o jugando a las palas a tu lado, sin importar a quien puedan molestar? Esto ha pasado siempre me diréis y es cierto, pero lo que antes no pasaba y ahora si, es que los padres les miren desde la distancia divertidos y si protestas, lleven la mirada a otro lado o incluso te planten cara si les llamas la atención.

¿Como es posible que todas las noches, de lunes a domingo, un montón de chaval@s (algunos de ellos no tienen ni 14 años), hagan un botellón por  poner un ejemplo en “la rotonda” ( que no es mas que eso, una rotonda de una urbanización pegada a la playa), hasta la madrugada impidiendo el descanso de los vecinos que han pagado un dineral por comprar o alquilar sus apartamentos? Incluso duermen la borrachera en sitios improvisados y al amanecer, las niñas vuelven a casa descalzas (no aguantan mas los taconazos) y a medio vestir y aquí no pasa nada… los mismos niñ@s vuelven al día siguiente cargados de bolsas con alcohol que nadie sabe quien les ha vendido, para volver a empezar. Papá y mamá están tranquilos, los niños no dan la lata

Pero lo peor aun está por llegar. Cuando a las 8 de la mañana te pones las deportivas para ir a hacer un poco de ejercicio por la playa, una legión de barrenderos se afanan en recoger los cristales, vasos, plásticos y demás porquerías, que los dulces chavales han ido esparciendo en todo el radio periférico por donde han pasado.

¿Y que pasa con los adultos y el respetar las señales de tráfico y los carriles bici? Ayer me comentaba un amigo en Twitter @j4vl que todos pedimos nuestros derechos como peatones, pero los olvidamos cuando cogemos el volante. Esta afirmación no deja de ser cierta, pero hay normas básicas de educación que inciden directamente en el desmadre que se organiza. Los peatones pasean tranquilamente por los carriles bici, impidiendo que los ciclistas puedan ir con la debida seguridad. Lamentablemente presenciamos un accidente que al ciclista le costó caro, eso si todo el mundo se echó las manos a la cabeza cuando le vieron tendido en el suelo en plena reanimación . Cuando pides paso, muchos se apartan y piden disculpas, pero muchos otros encima protestan y te increpan, ¡ será posible! si tienen su acera para pasear, ¿por que invaden los carriles bici??  

¿Cuantos coches habéis encontrado en carretera o ya en el sitio de vacaciones que no respetan las lineas continuas en sus adelantamientos, los pasos de cebra, los ceda el paso o incluso los stop? Es un milagro que no se produzcan muchos mas accidentes.

Y por último (aunque podríamos seguir enumerando situaciones) hay que observar la jerga, muchas veces a voces de pequeños y mayores en las horas de la siesta o por la noche, sin pensar que al de arriba o al de abajo le pueda molestar. Esto es solo cuestión de civismo y educación y desgraciadamente cada día está mas escasa.

No me refiero a una clase social en particular, en todas partes cuecen habas, cada uno en su estilo.    

Por todo esto me pregunto ¿ cuando aprenderemos a respetar a los demás ?

Un paso atras

Al menos desde que tengo uso de razón, siempre he estado convencida que la función de los padres para con sus hijos era educarlos y criarlos lo mejor posible, para que el día de mañana “tuvieran una vida mejor que la nuestra”.

Si me remoto a mis abuelos (no puedo ir mas atrás en el tiempo porque no conoció bisabuelos) lucharon para trasmitir a sus hijos lo mejor de si mismos, dejándolos como herencia unos principios, un sentido del deber, de la responsabilidad, del respeto y unos estudios, para que el día de mañana pudieran vivir mejor que ellos.

Del mismo modo, en mi casa se transmitieron esos mismos valores y con el esfuerzo de un padre trabajando en dos sitios y una madre ocupándose de la casa y de criarnos, consiguieron sacar adelante a una familia numerosa, dándonos ademas los mejores estudios que estuvimos dispuestos a realizar cada uno.

Siendo ya ellos mayores, recuerdo perfectamente su satisfacción de ver a seis hijos adultos, formando sus propias familias y habiendo conseguido la meta que ellos perseguían: que vivieramos mejor que ellos y que valoraramos el esfuerzo a realizar para conseguir cada cosa.

Pero… ¿que esta pasado con las nuevas generaciones? Una gran mayoría de los  padres de los 90 y seguramente los anteriores y los posteriores, nos hemos volcado en dar a nuestros hijos de todo sin pedir a cambio ningún tipo de esfuerzo. Quizas esas cosas que nosotros algún día habíamos añorado en la infancia a ellos les ha llegado caído del cielo, en muchas ocasiones sin ni siquiera haberlo pedido.

¿Que niño no ha tenido actividades extra escolares para que aprendieran baile, judo, guitarra, idiomas… o cualquier cosa que los colegios nos ofrecieran fuera por supuesto de la tarifa oficial?

¿Cuantas motos Feber se habrán vendido para niños de poco mas de 3 años?

¿Cuantos chavales de hoy en día no han tenido una bicicleta en su casa?

¿Cual es la media de consolas por niño en estas generaciones?

¿Que adolescente de mas de 12 años no tiene un móvil? (quizas incluso algunos mas pequeños)

¿Cuantos veranos se han quedado sin vacaciones?

¿Cuantas cosas les hemos negado?

Podría seguir haciendo una pregunta tras otra y seguramente, muchos estaríamos de acuerdo en que a estas generaciones no les ha faltado casi de nada.

Pero lo preocupante es que por primera vez, al menos es la sensación que algunos tenemos cuando comentamos este tema, es que estos niños no están preparados para afrontar el futuro tal y como viene.

No es problema de pesimismo ni mucho menos, es simplemente una reflexión.

Que el mundo esta cambiando lo sabemos todos y lo estamos asumiendo día a día, pero lo complicado no somos nosotros, creo que somos capaces de adaptarnos a casi cualquier cosa.  La diferencia vendrá dada por la calidad de vida de nuestros hijos. Les hemos puesto un listón demasiado alto para poder alcanzarlo.

Quizas también les hemos enseñado, sin quererlo, que la vida no tiene complicaciones,

Que el dinero sale de una pared en la que metemos una ficha

Que ir a la playa en verano es lo normal y no puede ser de otra manera.

Que tener una casa propia es un derecho de todos los ciudadanos

Enfin, por primera vez al menos en nuestra historia contemporánea, todo apunta a que la mayoría de  nuestros hijos vivirán peor que nosotros y por mucho que les demos estudios, idiomas, masters… nuestra meta se quedara en el camino, pero su aprendizaje aunque duro, esperemos les sirva para volver a intentar luchar para  que sus descendientes vivan mejor que ellos y no vuelvan a dar un paso atrás.

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